Que mucho huimos de esto…

Sentada en mi sala a las 5:17 pm de hoy, te cuento porqué dejé de escribir en este Blog.

Hace unos meses dejé de creer en el valor que podía aportar a las personas por medio de este espacio. Comencé a dudar de mis habilidades, del lindo propósito que habita en mi corazón, comencé a escuchar más el ruido de afuera y las opiniones del mundo y dejé de escucharme. Fueron momentos duros donde decidí cerrar este espacio y decir “Betsy olvídate de eso”.

Durante todo este tiempo que he estado sin escribir, he estado aprendiendo a conectar más con Dios, aunque eso no bastó para que el ruido de afuera generara muchos pensamientos limitantes, es como si hubiese una guerra mental entre lo que vine a hacer a este mundo y el mundo. Estuve experimentado el cansancio, la poca valentía, el miedo a ser y el enojo, pero me queda muy claro que cuando estamos en esa búsqueda divina el mundo tratará de desenfocarnos de lo que sentimos es nuestro propósito en este momento, es parte de la batalla humana.

Y entonces llegó la Pandemia…. un periodo de nuevos retos, el educar en casa, las tareas del hogar y el cumplir con mi negocio, en este proceso he tenido que ir hacia adentro muchas más veces de lo que antes lo hacía. Te confieso que he sentido incomodidad, he sentido el reto diario de algo nuevo, me he cuestionado muchas veces, he sentido soltar personas, he sentido soltar proyectos, y así lo he hecho, en completo amor, sin juicio, escuchándome, pero sobre todo he sentido algo bien maravilloso, es como una metamorfosis y con ella este pensamiento que viene una y otra vez: La aprobación del mundo no me es necesaria, solo debo seguir haciendo lo que haga latir mi corazón , esto me hace sentir libre de ser, siento sincronicidad, al fin voy sintiendo que no le dedico tanto tiempo al ruido externo y me voy escuchando más.

Unas semanas atrás soñé con una pecera rara, tenía forma de pez a la izquierda y en la derecha un rectángulo, esas dos partes las unía un tubo. La pecera era de cristal, el pez era gigante y bastante maleable, pasaba de un lado al otro por el tubo y fácilmente tomaba la forma de cada lado, se ajustaba al espacio. Me levanto en la mañana y le cuento a Irael, mi hijo, sobre este sueño y me dice: “Mamá, Dios te está dando un mensaje”, le presto atención y le pregunto: ¿Qué crees que me quiere decir?, él sin titubear me contesta: “Mamá yo creo que Él te quiere decir que cada problema tiene una solución”, un niño de 9 años llevándome a reflexionar a través de mi sueño. El mensaje está claro: ¡Betsy, es momento de ajustarse los pantalones, ajustarse al cambio, salir una vez más de la zona cómoda mediante lo estrecho, lo incómodo, lo retante y comenzar a buscar soluciones para este momento, tomar decisiones y hacer lo que sientas que debes hacer, sin más rodeos!

Los ‘wake up calls’ no paran de llegar y de alguna manera pienso que muchas mujeres maravillosas, como tú que me lees ahora mismo, están en una situación similar, o igual, que tal vez lo que escribo en estas líneas para apoyar mi proceso, de alguna manera puede apoyar el tuyo, es por eso que regreso a escribir aquí para mi y para ti. Porque ahora más que nunca antes, el mundo necesita más de lo lindo, más mensajes, más esperanza, más amor, más historias, más del levantar nuestra voz y escribir nuestras letras, para aportar valor a la humanidad.

¿Cómo puedes visitar tu interior?

Te contaré cómo lo hago yo, no quiere decir que sea la manera correcta, pero es de las formas que comúnmente yo me siento conectada conmigo y con mi divinidad:

  1. Busco levantarme más temprano que la humanidad que habita en mi casa.
  2. Voy a ese lugar donde me siento cómoda, en paz y en silencio.
  3. Leo un capítulo de la Biblia, o algún devocional, o alguna lectura de un libro.
  4. Luego cierro mis ojos y permanezco en silencio, escuchando mi corazón, orando o meditando. Esto me ha costado MUCHO, mi mente no para, mis pensamientos son demasiados, pero he aceptado que esa es mi humanidad, la abrazo y continúo. Solo duro algunos 3 o 5 minutos, pero lo suficiente para ir sanando de adentro hacia afuera, respetando el proceso. ¡Así que no te desanimes si de una no te funciona, sigue intentándolo!
  5. Me ayuda mucho la meditación guiada, gracias a Maryluz la conocí y ha sido maravilloso. Hace meditaciones guiadas alguno días de la semana en su cuenta en Instagram, visítala.
  6. En otras ocasiones escribo, dibujo o saco fotos, escribir, dibujar y fotografiar son excelentes maneras de estar presentes e ir a nuestro interior.
  7. Miro atentamente a mi hijo jugar, estando totalmente presente me lleva a visitar mi interior, lo he experimentado y es maravilloso.

Conectar con nuestro interior es un proceso distinto en cada una de nosotras, una vez encuentres la diversidad de maneras de lograrlo y lo intentes, encontrarás una que te encantará y verás la cantidad de beneficios.

Cuando en ese momento de estar adentro de ti sientes que tu corazón no deja de latir con algo que piensas o sientes, presta mucha atención, en eso hay mucha información.

Agradecida de que hayas leído este artículo. Me encantaría leer tu comentario contándome que te pareció este artículo.

Te envío un fuerte abrazo;

Betsy Serrano

4 Replies to “Que mucho huimos de esto…”

  1. Gracias por tus palabras y tu amistad. Me escondo en las cosas cotidianas, me voy a preparar para salir y trabajar conmigo misma.

    1. Liz!!! Te entiendo totalmente! Pero amo leer que buscarás ese momento para conectar contigo, verás los beneficios maravillosos que te traerá. Un abrazo bien fuerte para ti. ¡Te adoro!

Leave a Reply